viernes, 7 de mayo de 2010

Imprevisto.


—Tengo una mala noticia y una buena. Estás enferma con un catarro que te cagas.
—¡Qué bien!. Ahora, ¿cuál es la buena?
—La buena era esa. La mala, es que a partir de ahora, yo voy a cuidar de ti





No hay comentarios:

Publicar un comentario