jueves, 8 de abril de 2010

Tú eres mi meta.


Todo el mundo aspira, quiere llegar a ser, convertirse, conocer, realizar, crear o estudiar algo. Mucha gente quiere tener un gran trabajo en una grande empresa. Algunos quieren ser futbolistas, otros nadadores, atletas… Otros quieren salir en una serie o hacer alguna película. Muchos quieren tener una enorme casa con piscina, pista de tenis y un enorme jardín a las afueras de cualquier pueblo rico. Unos quieren terminar los estudios, otros, en cambio, prefieren no estudiar bachillerato. Muchos quieren vivir en un pisito con cualquier amigo que pague bien el alquiler. Unos quieren realizar la vuelta al mundo. Hay gente que quiere estudiar cualquier idioma en cualquier parte del mundo. Un gran número de gente quiere enamorarse perdidamente y compartir el resto de tu vida con su pareja. Y otros, en cambio, quieren tener varios novios para no cansarse nunca. Algunos quieren comprarse una moto y otros un coche. Unos quieren inventar algo útil que siempre han necesitado cuando eran pequeños. Una inmensa mayoría sueñan con tener la boda que siempre han deseado realizar. Un número elevado de gente quiere formar una familia: alguien con quien compartir tus alegrías y tus penas, alguien que te reciba con un gran beso cuando vuelves del trabajo. Tener dos, tres, cuatro o cinco hijos y después tener nietos. Algunos quieren enamorarse de algún extranjero y que te lleve a su país a descubrir más partes del mundo. Algunos quieren hacerse piercings, tatuajes, vestir con chupa de cuero y grandes botas y convertirse en un rockero. Otros, en cambio, quieren ser pijos y muchos de ellos “pokeros”. Hay gente que quiere ser policía, abogado, médico, bombero, profesor, psicólogo, matrona, arquitecto, notario, etc.
Muchos aspiran a estas cosas. En definitiva, casi todos. Esa es su meta. En cambio, la mía es permanecer a tu lado siempre. Con eso me conformo, ya lo sabes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario